Actividades y excursiones en Fuerteventura – mucho más que sol y playa
La isla te recibe con una promesa: cielo abierto, arena dorada, un viento que lo transforma todo. Y después de los primeros días en la playa, uno se da cuenta de que Fuerteventura tiene mucho más que ofrecer.

Senderismo en Fuerteventura – entre lava y luz
No hace falta ser alpinista para descubrir la isla a pie. Los senderos de Fuerteventura van desde paseos fáciles por la costa hasta exigentes rutas de montaña en el interior volcánico — con vistas que justifican cada paso.
Quien toma el camino a través del desierto de lava de Corralejo siente cómo respira la isla. A sus pies, piedra volcánica negra. En el horizonte, las dunas de arena blanca. El camino pertenece solo a quien lo recorre.

Rutas en coche – descubrir la isla por libre
Quien quiere hacerse una idea rápida de la isla elige el coche. Las carreteras fuera de los núcleos urbanos están vacías, el asfalto atraviesa paisajes volcánicos sin publicidad ni semáforos. La isla se deja leer — kilómetro a kilómetro.
Las rutas en coche de alquiler se pueden diseñar con total flexibilidad — desde la montañosa Península de Jandía hasta los pueblos blancos del interior, pasando por faros en los extremos del mundo.

Ciclismo en Fuerteventura – pedalear con vistas al mar
Los deportistas profesionales viajan expresamente a la isla para entrenar. La razón es evidente: el alisio sopla con constancia, las carreteras son largas y los desniveles son reales. Condiciones ideales para el ciclismo.
Pero los ciclistas aficionados también son bienvenidos. Los tramos llanos junto a la costa entre Corralejo y El Cotillo son perfectos para rutas en bicicleta relajadas con vistas al mar.

Deportes acuáticos – el pequeño paraíso del Atlántico
No es casualidad que la Copa del Mundo de Surf y Kite se celebre cada año en la costa este de Fuerteventura. El viento es constante, las olas son predecibles y el espacio es prácticamente ilimitado. Un paraíso para los deportes acuáticos.
Quien prefiere la calma, se sumerge. Bajo la superficie esperan mundos fascinantes: el Mar Pequeño en el sur ofrece condiciones perfectas para el buceo y el snórquel, con fondos marinos llenos de vida.

Museos – historia en piedra y arena
La isla tiene más pasado del que aparenta a primera vista. En los museos de Fuerteventura se esconden colecciones que narran la historia de los guanches, la conquista, la sal y la pesca.
Quien quiere entender de verdad Fuerteventura entra en una de estas casas. Las colecciones son pequeñas pero exquisitas — y muchas veces el guarda es también el historiador local.

Parques de ocio y destinos de excursión especiales
Para las familias con niños, la isla guarda algunas sorpresas. El La Lajita Oasis Park es probablemente el destino familiar más conocido — un zoo y parque botánico a la vez, con safari incluido.
Pero las excursiones en Fuerteventura no tienen que ser siempre a atracciones señalizadas. Una mañana en el puerto de Gran Tarajal, un paseo por Betancuria con sus callejuelas, un atardecer en el Mirador Morro Velosa.

Golf en Fuerteventura – golpe de salida con vistas al Atlántico
Hace veinte años no había ni un solo campo de golf en la isla. Hoy hay cuatro campos de golf — y todos con vistas que hacen que incluso los golpes fallidos resulten fotogénicos.

Compras y mercados – recuerdos con alma
Quien quiere llevarse un trozo de Fuerteventura a casa encontrará en las tiendas de artesanía lo que busca: cerámica local, tejidos de lana canaria, sal del Atlántico, aloe vera cultivado en la isla.
Quien prefiere ingredientes frescos para la cena, los encuentra en las tiendas de alimentación locales y en los mercados de los pueblos — quesos artesanales, papas arrugadas y mojo en tarro.

Más actividades – el aburrimiento no existe en la isla
Fuerteventura tiene más cartas en la manga. Los paseos en submarino permiten ver el mundo submarino sin mojarse, los vuelos en helicóptero muestran la isla desde una perspectiva completamente diferente.
La variedad de actividades en Fuerteventura hace muy difícil aburrirse. La pregunta no es qué hacer — sino cuántos días se tiene disponibles.



